5º cuentista

…¡ella pensaba que era el chico de sus sueños! Estuvo un tiempo desconsolada y pensando cuál sería el motivo por el que la había dejado. Reflexionando sobre todo esto, decidió concentrarse más en los estudios, pues era la mejor de su clase, y aprovechar el tiempo perdido.

El chico, por su parte, encontró un trabajo, con el que decidió ayudar a la familia de Elisa, pues, aunque había terminado su relación, mantenía la que tenía con sus padres.

Una noche el chico, realizando la última actividad de su trabajo, encontró a Elisa llorando desesperadamente …

(Ana Erica Barrón)                                                                  25-01-2011

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4º cuentista

…de que el chico por el que Elisa lo había dado todo estaba con otra. La madre se quedó paralizada durante unos segundos, no sabía qué hacer. ¿Se lo debía  decir a su hija o, por el contrario debía esperar a que é se lo dijera? Optó, después de mucho pensarlo, por llevar a cabo la primera opción. Al llegar a su casa, entró no sin miedo en la habitación de su hija. Ella estaba sentada en su escritorio viendo vídeos de su grupo favorito.

-Cariño -dijo cautelosa la madre-, tenemos que hablar…

– ¿De qué quieres hablar?

-Pues… de…

– Mamá -dijo Elisa, extrañada- ¿Estás bien?

–  Tenemos que hablar… de tu novio

Elisa la fulminó con la mirada. Sabía que para su madre no era el chico perfecto que ella había imaginado para su hija.

– Ya hemos hablado demasiadas veces de esto, mamá. Creo que te he dejado bastante claro lo que siento por él y, aunque quisiera, no podría cambiarlo. Creí que tú lo entenderías mejor que nadie.

– Hija, por favor, escúchame…

– ¡No! ¡No quiero seguir así!  ¿Por qué no lo aceptas de una vez?

– Porque no te quiere -dijo la madre-. Él está con otra…

Elisa no se lo podía creer, ¿cómo podía haber hecho una cosa así?…

(Irene Figueroa)                                                              25-01-2011

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3er cuentista

Porque su novio se tuvo que ir a otro lugar. Un pueblo perdido en medio de la nada, en el que tan solo había una pequeña casa, en la que viviría con sus padres, y un pequeño establo, en el que criarían diferentes razas y animales de campo.Se tuvieron que mudar allí debido a que su situación económica era muy mala: a su padre lo habían despedido de la fábrica en la que trabajaba y su madre era ama de casa.Pero ella, al final, pudo superarlo, ya que se escribían cada semana sin falta, aunque tan solo pudieran ser amigos en la distancia.Su padre veía al novio de su hija como un buen chico trabajador, que siempre estaba dispuesto a ayudar en lo que fuera.Su madre, en cambio, desconfiaba un poco del chico, que siempre estaba tan ocupado. Un día la madre intentó espiarle, cuando se llevó la sorpresa de que…

(Javier Delgado Lopez)                                                                  2-01-2011

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2º cuentista

…Las cosas habían cambiado mucho. Estudiaba hasta tarde y casi nunca pasaba tiempo con sus padres. Puede que las cosas no fueran tal y como Elisa las había pensado pero todas las familias pasaban rachas en las cuales estaban más separadas, pero a ella eso no le gustaba para nada. Elisa siempre fue una chica muy responsable, muy buena hija. Sus padres siempre estuvieron muy orgullosos de su hija, una niña con unas notas excelentes y una buena adolescencia, en comparación con otras niñas con las que se juntaba cuando era pequeña. Solo tuvo un novio a los 15 años. No era una chica de arriesgar y con ese chico lo hizo. Estuvieron juntos ocho meses y medio, pero, al final, las cosas no funcionaron. Para ella fue un batacazo enorme porque…
(by Jesús jaja)                      Dic. 2006
¿quien sigue?

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NUESTRO CUENTO DE DICIEMBRE

Era una fría mañana de finales de otoño. El día había amanecido de un color blanquecino y Elisa, sentada junto a la ventana de la cocina, miraba melancólica a través de los cristales el paisaje que se extendía ante ella. El campo estaba sereno, silencioso; podría pensar que era la única persona en todo el planeta. Ni un ruido en la casa. Nada.

Entre sus manos  tenía una taza de chocolate caliente, que, al igual que todos los sábados, le había preparado su madre, pero esta tampoco estaba por allí. Ni siquiera su padre, que acostumbraba a madrugar y circular por toda la casa, había dado señales de vida aún.

Desde que Elisa se fue a la Universidad…

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